El quinto DNF de mi historia.
El primero fue en Comrades, 2017. Una descompensación digestiva que me impidió correr y llegar al corte de los 68 km. En 2019 volví y lo terminé en 10 horas y 46 minutos.
El segundo sería el Tor, en 2018. No estaba preparado físicamente para este desafío, que me mostró mi límite en ese momento. Hice 222 km allí.
Mucho mejor preparado encaré la edición del Tor en 2019. Una lesión en la rodilla me impidió seguir luego de 260 km de carrera. En 2021 volví y lo vencí.
Finalmente, en 2024 me anoté en Grand Union Canal Race (234 km en menos de 34 horas) para probarme por última vez en una carrera clasificatoria al Spartathlon. El objetivo no era terminar esta carrera, sino terminarla mantiendo el ritmo necesario para clasificar. A las 6 horas y 40 minutos, y luego de recorrer unos 50 km, vi que no llegaría y decidí parar.
Y ayer, sábado 11 de julio, ocurre el quinto.
Esta es la tablita que armo para la competencia:
Un ritmo que me permita disfrutar de la carrera, pasando por los cortes con el margen mínimo necesario.
La organización hasta este punto, impecable. La acreditación sin demoras, y el kit, de lo mejor que se pueda esperar. Primera piel, remera técnica, remera post-carrera, buzo con capucha, buff, y medias personalizadas. ¡Excelente!
Han desarrollado una app que tiene muy buena pinta. Acá lo que muestra en mi caso, al final de la carrera:
Largamos a las 5 de la mañana. Unos 5 °C, así que voy con remera X-Bionic de manga larga, calzas largas y guantes. Luego del mediodía, al pegar el sol, siento un poco de calor, pero nada serio.
Llevo una caramañola de 600 ml y otra de 500 ml con tailwind para toda la carrera.
La primera parte es plana, y se puede correr bien. Llego al corte 5' antes que el plan, y con excelentes sensaciones. Como banana, tomo caldo, y hay papas saladas que ingiero con sumo placer. Cargo la caramañola de 600 ml, que llega vacía, y sigo.
Hasta el próximo puesto de avituallamiento hay 4 kilómetros, con un leve desnivel ascendente. Llego 7' antes que el plan.
En el kilómetro 16,3 tengo el primer corte. Paso con media hora de margen. ¡Muy bien!
Sigo con muy buenas sensaciones y disfrutando a pleno. La noche está espectacular, estrellada, y en un momento aparece la luna en el horizonte. A las 7 comienza a aclarar.
A los 22,5 km hay otro corte. Paso a las cuatro horas y media. Mantengo media hora de margen con el plan, y una hora de margen respecto a la hora oficial del corte.
La temperatura es muy agradable, unos 12 °C, y las vistas preciosas. El terreno es duro, y las sierras redondeadas. Típicas de esta zona de las Altas Cumbres y Pampa de Achala cordobesas.
A partir de acá me empiezo a cruzar con los corredores que van en punta y que ya están volviendo.
A los 27 km ya hice la mayor parte del desnivel positivo de la carrera. También aquí hay corte. Paso 10' por encima del plan, y 40' de margen respecto a la hora del corte.
Desde este punto hay que ir hasta la escuelita Ceferino Namuncurá, a 2400 msnm, y luego volver. La escuelita está en el kilómetro 32,9.
Aquí tenemos la primera diferencia con lo informado por la organización. La vuelta termina en el kilómetro 37,5 y no en el 36,6. No es divertida esta parte. Además veo a los corredores que van adelante y que me cruzan. Voy haciendo mi carrera, pero el cerebro se incomoda al ver tantos corredores por delante. Lo lindo en este tramo es que me cruza un corredor al grito de "¡Tordo! ¡Te sigo siempre!" y un poco más adelante me saluda Cecilia, con quien nos cruzamos frecuentemente al correr por la colectora en Pilar.
Y a partir de acá viene un descenso híper-técnico que desarma toda mi planificación. La tablita prevé la bajada, aumentando levemente la velocidad promedio, y manteniendo los márgenes sobre los cortes.
Pero el último corte no está colocado "correctamente" por la organización. Yo creo que una buena planificación del Director de la carrera debe prever los cortes teniendo en cuenta un ritmo homogéneo (teniendo en cuenta el desnivel) para toda la carrera. El UTMB está planificado así, de hecho los cortes van permitiendo una disminución en el ritmo de la carrera, pensando en el cansancio y desgaste del corredor a medida que van pasando los kilómetros.
En este caso, con el buen margen que he acumulado hasta ahora, me es imposible llegar al último corte en 10 horas. Es un descenso de unos 11 kilómetros de grado 5, el grado más extremo. Pendiente de unos 14°, piedras flojas, terreno en donde me es muy difícil ir a mayor velocidad de la que llevo. Me caigo varias veces al intentar aumentar la velocidad.
Veamos kilómetro a kilómetro, a partir de ahora cuánto me lleva:
km 37,5: van 8 horas 11 minutos de carrera. Acá ya voy 25 minutos por encima del plan, aunque tuve que recorrer un kilómetro más que lo planificado.
km 38,5: 8 horas 25 minutos. Tardo 14 minutos
km 39,5: 8 horas 38 minutos. Tardo 13 minutos
km 40,5: 8 horas 53 minutos. Tardo 15 minutos
km 41,5: 9 horas 8 minutos. Tardo 15 minutos
km 42,5: 9 horas 24 minutos. Tardo 16 minutos
km 43,5: 9 horas 42 minutos. Tardo 18 minutos
km 44,5: 10 horas 1 minuto (fuera de carrera). Tardo 19 minutos
km 45,5: 10 horas 19 minutos. Tardo 19 minutos
km 46,5: 10 horas 42 minutos. Tardo 23 minutos. Acá me caigo y golpeo fuerte la rodilla derecha. Me alcanza una corredora, y seguimos corriendo juntos hasta el puesto de control. Ya sabemos que estamos fuera de carrera, aunque mantengo cierta esperanza de que nos dejen pasar al llegar. Ella es más pesimista al respecto.
km 47,5: 11 horas 12 minutos. Tardamos 30 minutos. Acá debería haber estado el puesto de control.
km 48,5: 11 horas 35 minutos. Tardamos 23 minutos
km 49,5: 11 horas 55 minutos. Tardamos 20 minutos
km 50,5: 12 horas 11 minutos. Tardamos 16 minutos
km 51,1: 12 horas 18 minutos. Tardo 7 minutos. Acá está el puesto de control con el corte.
Como se ve claramente, pese a haber pasado la tercera barrera horaria con 40' de margen, llego al último corte con más de dos horas de atraso. Eso muestra que el último corte no prevé el descenso de ritmo provocado por lo extremo de la bajada técnica.
Al llegar al puesto, me comunican que me deben cortar.
Me da un poco de bronca, claro, pero no me preocupo demasiado por el DNF, ya que mi objetivo fue armar la tabla para disfrutar la carrera sin ir a fondo, y así lo hice. Lamentablemente el último corte no estuvo alineado a los anteriores. Y eso, hasta no haber corrido la carrera, no lo sabemos.
Esperamos unos minutos y nos llevan en camioneta a la plaza de Nono.
Le aviso a Caro, y mando mensajes a los amigos que me fueron siguiendo.
221 finishers y 24 DNF Masculinos
62 finishers y 13 DNF Femeninos
Me fijo hasta qué momento dejaron pasar por el último puesto, y veo que hay corredores finishers que han pasado a las 11 horas. O sea que fueron flexibles por una hora después del horario oficial.
Unos días después, armo una tabla diferente para la edición 2027, ¡jejeje! La misma preverá pasar por el último corte 55 minutos después de la hora oficial... Veremos qué ocurre...




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