viernes, 14 de agosto de 2026

Backyard Ultra Furtivo

No tenía previsto competir en agosto, pero...

Ceci, con quien nos cruzamos siempre corriendo por la colectora, me compartió que iba a correr una backyard en agosto. La organiza Luis, en Adrogué. A Luis lo conozco de la época en que corrimos Patagonia run. 

El formato backyard es así: 

- Todos los corredores salen del patio de la casa del organizador (de ahí el nombre "backyard").

- Tienen 1 hora para hacer los 6,7 km del circuito. En este caso es una vuelta por las calles de Adrogué, en el sur de Gran Buenos Aires, e incluye cinco cruces de vías del tren, ¡jajaja!

- Quien termina en 40 minutos tiene 20 minutos para descansar en el patio. Quien termina en 55 minutos, tiene 5 para descansar. Quien tarda más de una hora, queda afuera de competencia y es DNF.

- La carrera termina cuando un solo corredor da la vuelta en solitario, en menos de una hora.

El formato es novedoso. Creado por Lazarus, el mismo de las Berkley Marathons. Nunca me llamó demasiado la atención, porque de entrada uno sabe que va a ser DNF. 

Todos lo son, excepto el que vence. Para ganar, el último competidor en pie, debe ser el único que sale a dar una vuelta en solitario.  Si no logra realizarla  en menos de una hora, también es DNF, y no hay ganador.

Dos semanas antes de comenzar la edición de este año, recibo un mensaje de Luis invitándome a correr. No me pude negar...

Al ser novato en esta modalidad, no sé que va a pasar. De todas maneras armo un plan, basándome en mis desempeños en carreras de 24 horas pasadas.

Así analizo la que corrí en Estados Unidos, en donde terminé primero en la general masculina, y me da que a ese ritmo sería capaz de hacer 10 vueltas. ¡Pero eso fue en 2018!

La última de 24 horas que corrí fue la de Termas de Río Hondo, en 2022. Usando ese ritmo, me da que sería capaz de hacer 9 vueltas. ¡Tengo objetivo entonces!

La estrategia de nutrición será, dentro de cada hora, beber 600 ml de agua con Sportfuel 320, comer media papa salada, e ir incorporando geles y medias bananas en forma intercalada. Cada dos horas, una pastilla de sal. Mosar al comienzo y a las 6 horas.

En cuanto a las pulsaciones, la estrategia es no salir de zona 1, o sea, 139 ppm máximo.




Llego a la casa de Luis a las 06:30 AM. Un gusto volver a verlo. También la encuentro a Ceci, y a Leo (spartatleta que seguí mucho durante meses, mientras intenté clasificar a ese sueño).

Largamos a las 7 en punto. Muy linda la camaradería que vibra en esta carrera. Muchos se conocen, y otros nos vamos conociendo a medida que el evento avanza.

Mientras corremos los primeros kilómetros algunos me preguntan si soy Tordo, el que hace videos por Youtube. Sí, les digo. Y me cuentan de un video que alguna vez hice, en donde mostraba cómo orinar sin parar, mientras uno va corriendo, ¡jajaja! Esas cosas "border" quedan en la mente de los seguidores.

El circuito callejero es ameno. Hay varias zonas que conozco. Recordemos que soy de Lomas de Zamora, hasta que me mudé a Capital. La avenida Amenedo y el parque Finky... si habré andado en bicicleta por ahí en la época del cole...



Mi idea es dar cada vuelta en unos 50 minutos, de tal forma de tener unos 10 minutos de descanso.

La primera vuelta la doy en 52 minutos. Me quedan 8 para descansar. Buenas sensaciones. Todos van a un ritmo más rápido. En algunos tramos debí caminar para evitar que las pulsaciones entren en zona 2. Inmediatamente surge la pregunta si esta estrategia es la mejor. Tal vez apurando un poco, y correr en zona 2 sea mejor para así tener unos minutos más de descanso cada vez.



El plan de hidratación y nutrición lo cumplo a rajatabla.

La segunda vuelta la doy en 53 minutos. Soy el último en llegar, pero no me preocupo. Lo bueno del formato es que a la hora de la próxima salida, ¡estamos todos iguales otra vez! Claro, algunos con más descanso que otros.

En la tercera vuelta me frenan dos trenes. Uno de carga. Me siento a esperar que pasen. Llego con cinco minutos de margen. Me da tiempo para ir al baño, preparar la hidratación y sentarme un minuto.

También hay un semáforo en el recorrido. Tanto las barreras bajas, como la luz roja, es mandatorio respetarlas según el reglamento. Caso contrario implica descalificación.



Cuando voy terminando la cuarta vuelta, ocurre algo que me llena de energía. Guille, mi amigo "Yankee", está esperándome en la entrada a la casa. ¡Qué alegría! Amigos desde la primaria, vive cerca y vino a alentarme. Nos abrazamos, pero tengo muy poco tiempo de margen, con lo cual empezamos la despedida, y los genios de la organización proponen que ingrese al patio como asistente, ya que en mi caso, no lo tengo. Inmediatamente aceptamos y es así como logramos compartir unos minutos más juntos. Prepara la bebida mientras puedo descansar sentado un poco más. ¡Grande Yankee!



 Ya entrado el mediodía , uno de los organizadores que hizo en bici las primeras cinco vueltas conmigo, deja de estar. Está muy bien ese detalle, porque mientras nos acompañaba, charlábamos, y nos cuidaba a los que íbamos al final del grupo. Además, nos iba marcando el recorrido. Fundamental para alguien desorientado como yo. Lo extraño ahora, pero ya memoricé bien el recorrido, ¡así que a seguir solito!

En cada vuelta, la máquina va más lento. ¿Es el cerebro, que está seteado para el objetivo de 9 vueltas? ¿O es efectivamente el físico, que siente la paliza? No me queda claro. Lo cierto es que en cada vuelta voy acortando el margen de descanso.

Llego al patio con cuatro minutos en la sexta vuelta. Ariel, el asistente de Ceci, se ofrece a ayudarme. Acepto de inmediato. Me prepara la bebida, y echa sal a una de las papas. ¡Qué genio! Y así, este gesto se repetirá en las próximas vueltas. ¡Gracias Ariel y Ceci!



Y así llego a la vuelta nueve. La vuelta del objetivo. Voy por la mitad, a un buen ritmo. El cerebro me dice: "¿Y si tirás una vuelta más después de esta?". Lo pienso y me digo que sí. Siempre y cuenado llegue con más de cinco minutos al patio.

Sigo entonces corriendo enusiasmado por las calles de Adrogué. Veo a un corredor adelante mío. Es la primera vez que alcanzo a alguien. Me río y lo disfruto para mis adentros. Estoy a unos 50 metros de él, y viene el quinto cruce de vías. Las barreras comienzan a bajar. ¡Oh no! Frenan al corredor, y al cabo de unos segundos llego yo. Charlamos mientras me siento a esperar que pase el tren. Se abren las barreras, miro el reloj, y el ritmo está a 9:10 minutos el kilómetro. A este ritmo llegamos despues de la hora. Así que le grito: "¡Vamos que hay que terminar esta vuelta!"

El cuerpo responde, y voy a un ritmo que sé me va a alcanzar para recuperar. El otro corredor se queda atrás. No logra terminar dentro de la hora.

Llego a los 58 minutos. Claramente no tengo ganas de seguir sin descansar, y teniendo en cuenta que he cumplido el objetivo de las 9 vueltas, aviso a la organización que me retiro de competencia.

¡Sublime experiencia! Gracias a todos: organizadores, familia, ayudantes y corredores. Muy divertido formato, en donde vuelta a vuelta, los veía alejarse a todos, pero tranquilo porque en un rato nos poníamos todos de nuevo juntos en la largada.

¡Felicitaciones a todos! Alta camaradería, y alto nivel. En mi caso, cumplí el objetivo, así que ¡¡feliz!!

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