domingo, 7 de septiembre de 2014

Ultra Trail du Mont Blanc - UTMB 2014

Luego de la Transalpine Run (TAR), realmente prefería tener un año 2014 "descansado" y correr el UTMB recién en 2015.
Esos eran deseos, pero Murphy es implacable.

Hay un corolario de la ley de Murphy que dice:
"La probabilidad de entrar en una carrera por sorteo es inversamente proporcional al deseo del corredor de salir sorteado".  ;-)

La idea era anotarme en el sorteo de diciembre 2013, esperar a no salir favorecido, y luego volver a tener doble chance en 2015. Quien es rechazado un año, tiene doble probabilidad de ingresar al año siguiente. Esa era la regla para el UTMB.

Los 4 meses después de terminar la TAR, fueron dedicados a intentar una recuperación completa del tendón de Aquiles.
No correr, mucha bici, tecarterapia, ultrasonido, kinesio, elongaciones excéntricas, ondas de choque, cambiar plantillas (ahora uso las de Rakis y descarté de llano las de Pro-Run), zapatillas (ahora Salomon XA Pro 3D Ultra 2), y técnica (apliqué muchos conceptos del Chi Running). Respecto a la técnica, lo más importante fue no clavar el talón al apoyar la zancada. Pisar más plano, y utilizar la cadera y psoas para dirigir la pierna, manteniendo ésta relajada. Al principio, y como veremos luego, el tendón se liberó de una carga excesiva, pero parte de esa carga fue a los gemelos y sóleo.
En definitiva, la sumatoria de todos estos cambios y mejoras, dio buen resultado.

Llega enero, y el sorteo del UTMB.
Obviamente, se cumple el corolario y por lo tanto salgo elegido para participar en 2014. Lejos de desanimarme, y teniendo en cuenta que la recuperación del tendón viene muy bien, comienzo el plan de preparación de 8 meses.

Los primeros 5 meses del año, a pleno disfrute, sin dolores y metiendo una competencia por mes a partir de marzo.

El domingo 1 de junio, salgo a hacer el fondito de 21 km programado: Rutina de elongación previa de 10 minutos + 2 km de Entrada en Calor + Actividad Principal + 2 km de Vuelta a la Calma.
Luego de los 2 km de entrada en calor, apuro un poco, y llevo las ppm a 160. Hago 2 km más y zas! Pinchazo en la pantorrilla izquierda! Paro inmediatamente, y vuelvo rengueando los 4 km a casa.
Desgarro 7 mm Grado II del sóleo izquierdo. Increíble.

Suspendo Putaendo (30 k en Chile) y Grand Trail des Ecrins (42 k en Francia), programadas para junio y julio respectivamente.

Mi diagnóstico: las pantorrillas acusaron el cambio de técnica. Antes pisaba excesivamente con el talón al apoyar. Esta forma de correr fue la que creo me lesionó el tendón de Aquiles. Pero el cambio a una pisada más plana, tendiendo a poner más presión sobre la parte delantera del pié (me encanta como me siento al correr así), hizo que las pantorrillas se cargaran a lo largo de estos 6 meses.
Tendría que haberlas descargado con masajes. A partir de la recuperación de esta lesión, incorporo una sesión de masajes semanal como parte de la rutina de entrenamiento.

UTMB es la reina de todas las carreras de trail non-stop en el mundo occidental. La dificultad radica en llegar a los tiempos de corte. Para ello no se puede caminar en el llano ni en las bajadas. Estadísticamente, sólo alrededor del 50% de los corredores que parten, llegan y son FINISHERS. El reto es absolutamente desafiante. En el trayecto de 168 km, es necesario subir y bajar 4 "cols" de 2500 m y 5 "cols" de 2000 m. Si se suman los metros que se ascienden, el valor es +9600 m. ¡¡O sea que es más que subir al Everest!! (sin el problema de sufrir la altura, ya que por debajo de los 3000 m, este factor normalmente no influye negativamente). Todo hay que hacerlo en menos de 46 horas!

Faltan sólo tres meses para el UTMB, y yo desgarrado... Durante junio comienzo un plan de recuperación que incluye estar parado completamente las primeras dos semanas, y luego una recuperación activa muy suave con gimnasio y bici.

Junio fue muy difícil para la cabeza. Pongo mucho foco en la recuperación rápida de la lesión, pero a su vez, me hago la idea de que este año se me escapa UTMB y el buscado check en mi lista de 24 competencias más extremas del mundo...

Con mucho avance y algún retroceso, llego a julio bastante entero. Comienzo a cargar con volumen.

Domingo 20 de julio, termino sesión de 14 km, lo que suma 42 km en tres días consecutivos. Bien!

Lo que me pregunto en dicho momento es si será posible completar el UTMB habiendo parado todo un mes, tres meses antes de la competencia. Veremos...

Faltan 5 semanas. Sueño con la carrera. La Fouly... barrera crítica. Dos amigos que ya han participado coinciden que ése es el punto de inflexión. Ocurre en el kilómetro 108 y el corte es a las 28 horas. Sergio pasó mientras cerraban la barrera y terminó el UTMB. Bernardo llegó unos segundos después del cierre (literal, no había pasado un minuto aún) y quedó fuera de competencia.

Llega el momento de viajar. Salimos con Caro a Roma el lunes 25/AGO por la noche. Alquiler de auto y hacemos un hermoso viaje a Chamonix, parando una noche en Florencia. Duermo 2 horas y me desvelo 3. Comienza el fatídico jet lag. Sumado a los nervios y ansiedad de la carrera, un cocktail terrible. Necesito dormir!

El pronóstico del tiempo no indica grandes problemas, aunque sí lluvias el viernes. Este para mí es el gran problema de la carrera. Nunca sabés hasta que llega el momento si lograrás hacer el trazado oficial, completo, o si como me sucedió en 2012, terminás corriendo otra cosa.

Miércoles 27 a la noche, no logro dormir hasta las 3 de la mañana. Luego duermo 4 horas. Esto se está complicando. Con falta de sueño, no llego ni a la mitad de la carrera.

El jueves 28/AGO salgo a hacer un regenerativo de 20 minutos por Chamonix. Qué bien me sentí! "Esto marcha bien", me digo.



Por la tarde, llega el momento de la acreditación. En el plan se supone que hoy debo descansar las piernas, pero ocurre algo que modifica lo pensado. Llevo todos los elementos obligatorios a la verificación. Me piden la campera, las linternas, gorro y celular. Una inglesa de la organización sería la encargada de verificar mis elementos. Revisa minuciosamente la campera, y da el ok. Me pide las linternas y se las entrego. Las prueba. "¿Tiene las baterías de repuesto?" "Sí claro", respondo. "Necesito que me las muestre." Oops. Me olvidé las pilas de repuesto en el hotel. Caminata de regreso y vuelta a la acreditación. Le muestro las baterías de repuesto, ya algo malhumorado. La inglesa estaba rebotando a todo el mundo. Antes mío había rebotado a un estadounidense por la campera. El tipo estaba muy enojado, diciendo que corría hacía 10 años y que nunca había pasado por esto, y que no iba a hacerle el juego a North Face... En mi mente de ingeniero, nunca consideré las baterías de repuesto de la segunda linterna. La probabilidad de usar pilas de repuesto en la segunda linterna eran casi nulas. La inglesa me pide las pilas de repuesto de la segunda linterna. Estas nunca las había comprado. CR2032. Vuelta al centro a buscar las pilas. Luego de media hora, encontramos un negocio que las vendía. La inglesa tenía razón, pero...















 Me acuesto bien tarde y logro, después de un rato, dormir 9 horas seguidas. Hasta el mediodía del viernes. Ahora sí!

Llegó el viernes, día esperado por años. Vamos a almorzar unas pastas con Caro y vuelvo a prepar todo. Qué lindo es este rito! Mejoré muchísimo el tema pesos, respecto a mi participación en 2012. Recuerdo que en aquel momento, la mochila sola pesaba 4,5 kg.
Esta vez, sobre cuerpo desnudo, el peso total fue de 4,9 kg. Los 3 componentes:
Peso ropa puesta = 1,9 kg
Peso mochila (con agua) = 2,75 kg
Peso cinturón = 0,25 kg

A las 15:30 estoy listo. Vamos a dejar la bolsa con cosas para Courmayeur. La mía debió ser una de las más vacías. Sólo unas pilas, geles, barritas y nada más. No puse ropa de recambio. Prefiero mantener lo que ya se hizo "guante", además de no perder tiempo en cambiarme.



 Me despido de Caro y a la largada. Son las 16:00. Ya hay bastante gente. Me ubico a unos 30 metros del arco. Me acuesto en el piso y a esperar que llegue el momento tan ansiado. Hice esto para no perder minutos preciosos en la salida. Si te quedás muy atrás, podés estar más de 5 minutos hasta pasar por el arco.

Viernes 30/AGO
17:30 Comienza la aventura! Música de Vangelis y largada desde Chamonix. Lloro mientras corro. Es increíble la emoción que se siente al salir, con la música y esa cantidad infernal de personas alentándote.

Barreras de tiempo
Mi estrategia fue armar un plan de carrera de 40 horas. Perfectamente cumplible al comienzo, pero que con la acumulación de cansancio sabía que sería difícil de mantener hasta el final. De todas  formas, la idea fue poner una vara alta al comienzo, sin quemarme. O sea que fuese lo suficientemente agresiva para estar justo por debajo de una exigencia excesiva, que luego me pesaría al final. Me resultó sencillo cumplir este plan hasta el kilómetro 50.

St. Gervais. Primer corte horario. km 21
Corte: 21:30 Plan 21:15 Ingreso 20:59 Gané 30 minutos, sin matarme y manteniendo las pulsaciones siempre controladas y por debajo de 150 en promedio.
Comienzo un rito que mantendré durante la primera mitad de la carrera. Tomo un trozo de queso (Brie u otro), una galletita salada o pan, un plato con sopa de fideos, caliente y salada, recargo bebida energética en la botella. Busco un lugar para sentarme y consumo el alimento. Todo el proceso no lleva más de 5 minutos.
En este primer tramo, me pasa Adrián, uno de los argentinos presentes. Viene a un buen ritmo. Nos saludamos y continúa. Luego abandonaría porque su estómago no aceptó más alimentos ni agua.



Les Contamines. Segundo corte horario. km 31
Corte: 23:30 Plan 23:01 Ingreso 22:59. Mantengo los 30 minutos sobre las barreras. Bien!
Vengo haciendo una carrera milimétrica respecto al plan. Comiendo algo cada hora. Sin olvidar beber un par de tragos de agua cada 15 minutos. Me siento bien!
Llueve desde que largamos.
Estoy usando una sola piel. Sin problemas, aunque la tengo totalmente empapada. No por la lluvia, sino por la transpiración. Con la humedad no se seca.
Me preocupo un poco, ya que cuando avance la noche, tendré que usar la segunda piel sobre la primera mojada. No quiero desarmar la mochila. Sigo corriendo así, sin sentir frío durante toda la noche.



Sábago 30/AGO
La Balme. Tercer corte horario. km 39
Corte 01:30 Plan 00:51 Ingreso 00:49. Ya tengo 40 minutos encima de las barreras. Muy bien!

Les Chapieux. Cuarto corte horario. km 49
Corte 04:45 Plan 03:21 Ingreso 03:40. Comienzo a alejarme del plan de 40 horas, pero casi tengo 1 hora sobre las barreras. Esto me da mucha tranquilidad. El descenso de Delevret, antes de llegar a St. Gervais me consumió mucho los cuádriceps. Este es un gran problema para los que no tenemos la posibilidad de entrenar mucho en montaña y no dominamos la técnica de las bajadas para no cargar tanto esos músculos. Me duelen, pero nada grave. El resto del cuerpo, espectacular.
Los cuádriceps me dolerían durante toda la carrera. En los últimos tres meses luego de la lesión en el sóleo, hice casi todos los días una sesión muy simple en el gimnasio. Media hora repartida en ejercicios de fuerza para cuádriceps, isquiotibiales, prensa de piernas y gemelos/sóleo. Habiendo hecho esta carga, mi confianza con las piernas es grande. Pese al dolor continuo en los cuads.

Lac Combal. Quinto corte horario. km 64
Corte 08:30 Plan 06:48 Ingreso 07:21. Increíble, sumo 10 minutos más a mi colchón, el cual ya tiene 69 minutos de margen.
En varios tramos estamos coincidiendo con otros dos argentinos, Rodrigo y Carlos. Venimos a un mismo promedio, y a partir de la mitad de la carrera nos encontraríamos en cada puesto de corte. Este hecho fue muy bueno para la motivación, ya que nos dábamos mutuamente ánimos para continuar.

Courmayeur. Sexto corte horario. km 77
Corte 12:00 Plan 09:18 Ingreso 10:36. Excelente! 84 minutos de margen! En este punto tenemos previsto encontrarnos con Caro. La alegría al verla y recibirme es indescriptible. Recojo mi bolsa, y nos vamos a un rincón para hacer el pit-stop. Cambio las pilas de la linterna, repongo geles y barritas. Como medio plato de pasta con salsa fileto. Mi estómago no está del todo bien. Me está costando mandarle comida.

Nos despedimos con Caro con un beso y abrazo enorme, y salgo del puesto a las 11:04.

A partir de Courmayeur, me olvido del plan y mi foco es mantener el colchón obtenido hasta ahora sobre los cortes horarios.



Arnuva. Séptimo corte horario. km 95
Corte 17:15 Ingreso 15:39. 96 minutos de margen. Realmente estoy entusiasmado. Pese al cansancio y el estómago que está cada vez aceptando menos tipos de comida, continúo aumentando el colchón.
Mi cerebro ha hecho ya el click. Lo único que pienso es mi próximo pequeño objetivo: en este caso, el corte en La Fouly.
Este corte es crítico en el planeamiento tal lo que comenté antes, y vengo muy bien.
Las vistas del macizo del Mont Blanc son espectaculares. Al subir a los diferentes Cols, a 2500 y 2000 metros, parece como si el Mt. Blanc se te viniese encima. Se ven los glaciares y las cumbres nevadas que brillan bajo el sol. Es un paisaje de ensueño. Cómo estoy disfrutando esto!!

La Fouly. Octavo corte horario. km 108
Corte 21:30 Ingreso 20:05. 95 minutos de margen. El primer gran objetivo cumplido! Me siento increíble de ánimo. Ni me doy cuenta de que ya es de noche. Decido tomar un vaso de Coca Cola, cosa que hasta ahora no había hecho. Mi estómago viene cada vez peor. Para probar otro tipo de envíos a mi sistema digestivo, dejo de comer queso y pido la sopa, pan y el vaso con Coca. Tomo un par de tragos y vino el desastre. Inmediatamente tuve que parar de beber. Me sentí pésimo. Pongo mis manos sosteniendo mi cabeza y me digo en voz alta, "estoy mal, no puede ser, estoy muy mal". Un francés al lado mío me mira y pregunta "are you ok?". "No, I am not", respondo. Un segundo más tarde estaba afuera del puesto, sobre el césped, devolviendo mi estómago lo poco que había comido, toda el agua, y la gaseosa. Estuve 5 minutos dejando que mi cuerpo hiciera lo que debía hacer. Me vacié y sentí mejor. Pero la sensación de náuseas se mantiene. Me preocupo muchísimo. Tampoco el estómago acepta líquidos. De mantener esta situación, quedo afuera en poco tiempo. Y comienza la segunda noche. No podré estar sin incorporar líquidos y calorías. El sentimiento de euforia por haber llegado tan bien a La Fouly deja paso a la preocupación por una situación que se volvería crítica de mantenerse en el tiempo.
Estoy 12 minutos aquí, y parto.



Domingo 31/AGO
Champex Lac. Noveno corte horario. km 122
Corte 01:30 Ingreso 00:08. 82 minutos de margen. El problema digestivo está haciendo que reduzca la performance. Sigo sin poder probar bocado. Estoy logrando pasar agua a sorbos muy pequeños, y también he enviado cápsulas de BCAA y de Sal+Potasio+Magnesio. Intento con sopa y no puedo. Ni pensar en queso ni otro tipo de alimento sólido. Comienzo a temblar de frío en esta parada. Mi preocupación aumenta exponencialmente. El fantasma de la hipotermia por la falta de ingesta calórica se asomaba peligrosamente.

En 2012 corrí toda la carrera con dos pieles. Nunca usé la campera de Gore Tex, pese a atravesar la única noche bajo la lluvia y temperaturas cercanas a los 0 °C. Hasta aquí vine usando sólo una piel, pero sin dudarlo, me puse la segunda piel encima, y la campera con capucha. Algo totalmente fuera de lo que usualmente haría. Suelo transpirar mucho más que la media, por lo que tanto abrigo llevaría a la deshidratación en situaciones normales. Sin embargo, había que adecuar la estrategia, y la situación claramente lo ameritaba. Sentí que la temperatura corporal se elevaba algo, y así salí de Champex, tiritando, preocupado, a los 13 minutos de haber ingresado.

Mientras corro al siguiente puesto, Trient, la temperatura corporal, pese al fresco de la noche, se estabiliza. Dejo de temblar y comienzo a probar, siempre en forma "homeopática", diversos alimentos. Barritas, frutas secas, banana, galletitas, gel. Nada. ¡¡No puedo pasar nada!!, hasta que pruebo con unas gomitas de azúcar que había descubierto en la Transalpina el año pasado: Gummy Bears. Es la solución mágica, divina... Mi estómago acepta las gomitas de azúcar, y con ellas, la energía necesaria para continuar. Las consumo muy lentamente, siempre con pequeños sorbos de agua. Mantengo la ingesta de BCAA y Sales.
De a poco la situación se estabiliza, aunque no podré enviar grandes cantidades de alimento en todo lo que resta de carrera.

Trient. Décimo corte horario. km 139
Corte 07:00 Ingreso 05:40. 80 minutos de margen. Pese al problema estomacal, mantengo un colchón más que aceptable. Falta poco para que se haga de día, y me tomo 14 minutos aquí para intentar comer despacio un poco de sopa y pan. Lo logro. Ya pude enviar medio plato de sopa de fideos y un poco de chocolate. Pero me siento muy débil.
Carlos viene mal de una rodilla, y Rodrigo espera a que lo atiendan en este puesto. Un fenómeno Rodrigo el aguante que le está haciendo. Estuvieron alrededor de 40 minutos parados aquí.


Vallorcine. Undécimo corte horario. km 149
Corte 10:15 Ingreso 09:20. 55 minutos de margen! Cuando se suponía que ya debía relajarme por el colchón acumulado, veo que el ascenso del anteúltimo punto de 2000 metros (Catogne) me cuesta muchísimo. El cuerpo ya no obedece la regla que se corre en el plano y en las bajadas, y me cuesta muchísimo correr, especialmente en las bajadas. Tardo 3 horas 40 minutos para estos últimos 10 kilómetros y pese a estar tan cerca, todavía faltan casi 20 km y 6 horas para no quedar afuera. ¡¡Y tardé más de tres horas y media para hacer 10 km!! Otra vez el fantasma de no llegar apareció fuertísimo. Me siento mal. Pese a tanto esfuerzo, vengo a un ritmo muy lento, no puedo subir fuerte, y ni hablar de las bajadas. El estómago sólo acepta un poco de caldo y gomitas de azúcar. Por suerte Caro viene a este puesto y me llena de energía. Luego me comunicaría su preocupación por cómo me vio en este punto... Estoy 10 minutos aquí, y parto.



Este último tramo, pese a que salió el sol, y volví a recuperar la temperatura corporal (con sólo una piel), se me hace durísimo. Hay un corte intermedio antes de Chamonix, se llama La Flegere.
A las 12:13 llego a un puesto de control. Me entusiasmo, el corte en Flegere es a las 13:45 ¡¡Excelente, vuelvo a tener más de hora y media de colchón!!
Pero, ¡¡no, qué desilusión insoportable!! No se trataba de La Flegere, sino de Tete aux Vents. Pregunto por La Flegere y me dicen que todavía ¡faltan 4 kilómetros! Los ánimos están por el suelo. Yo también. Me caigo varias veces en este tramo. En una de ellas, parto uno de mis bastones.

La Flegere. Duodécimo corte horario. km 160
Corte 13:45 Ingreso 13:08 Reduje el colchón a 37 minutos. La preocupación se mantiene, pero sé que corriendo un poco en la bajada a Chamonix, llegaría bien antes de las 15:30, que es la última barrera horaria.
Antes de llegar aquí, me lo encuentro a Carlos, que viene muy dolorido de su rodilla. "Estoy todo roto", me dice. En La Flegere lo encuentro a Rodrigo, que lo está esperando. Le digo que no creía que Carlos llegara a tiempo y le sugiero que tenga cuidado de no atrasarse demasiado para llegar a Chamonix. Sigo casi sin parar.

Corro por tramos, pero me cuido muchísimo. Me doblo varias veces los tobillos, cosa que no había sucedido hasta ese momento. Sé ahora que llegaré, así que protejo sobremanera el físico, para no correr ningún riesgo. Me pasan una treintena de corredores en este tramo. Por supuesto, no importaba.

Chamonix. Llegada. Último corte horario. km 168
Corte 15:30 Ingreso 14:44 ¡¡FINISHER!! Ahora sí, UTMB FINISHER!!



Rodrigo pasa unos minutos antes por el arco, y otro argentino, Iván, a las 38 horas. Sólo 3 de los 12 argentinos pasamos dentro del tiempo reglamentario. Terminé entero, sin ampollas y sin lesiones!! No tomé ningún medicamento, aspirinas, ibuprofeno, diclofenac. Nada. Ni antes ni durante esta carrera...

Estadísticas


Update 22 de septiembre, 2014. La organización reconoce y aplica una ley no escrita sobre que quien llega antes de las 46 horas a Chamonix, pese a no haber pasado a tiempo por La Flegere es considerado finisher oficial. Así Diego y otro argentino, Guillermo se suman a los finishers por nuestro país!


Una aventura épica. Lo más fuerte deportivamente que viví hasta ahora.



En Francia los UTMB finishers son considerados héroes, aquí firmando autógrafos en una parada del trayecto Chamonix-Paris. Igual no me la creo, cheee!!! Con el ansiado chaleco de FINISHER!

Algunos pensamientos
Haber acumulado un buen colchón horario durante la primera mitad de la competencia, sin exigirme más de la cuenta, fue fundamental. Al final de tanta exigencia física, no haber tenido este colchón hubiese puesto en alto riesgo terminar la carrera.
No bajar los brazos y seguir intentando incorporar energía cuando mi estómago se negaba, fue otro factor crítico de éxito.
La segmentación en pequeños objetivos, sin pensar en el objetivo final, ayudó increíblemente a tener el cerebro ocupado en lo inmediato y no en el largo plazo. La motivación de ir superando etapas ayuda muchísimo a lograr ser FINISHER.
El apoyo de Caro que físicamente me acompañó, a Celi y Nico, mi mamá, toda mi familia, mis amigos que siguieron y alentaron en forma virtual, Hugo y Juan Pablo, entrenador y kinesiólogo, que pese a haber encarado el entrenamiento en forma independiente, cuando me lesioné en junio, acudí a ellos. Su confianza y plan de emergencia, que seguí al detalle, fueron otros de los factores críticos. A Javier (y Bernardo por su recomendación), encargado de los masajes terapéuticos para rehabilitar el desgarro de junio.

Sigo manteniendo el invicto, y ser FINISHER de todas las competencias en las cuales participé. Fiel al motto "Death before DNF". Pero en realidad esto es sólo un ingrediente divertido que me autoimpongo, fiel a mi estilo. Una pequeña anécdota/condimento a este hobby tan atrapante que tengo la suerte de poder emprender.



Gracias a Dios por permitirme estas vivencias, y a todos por compartirlo conmigo.

Hasta la próxima aventura.

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