martes, 18 de septiembre de 2018

PLANNING!


¡LO HECHO EN LOS ÚLTIMOS 12 MESES!


2017 AUG     INCA TRAIL MARATHON            DONE       10 h 46 m     posición 7/17 Gral.

2017 OCT     MARATON DE BUENOS AIRES   DONE       4 h 55 m   posición 6435/8144 Gral.

2017 DIC      ULTRA MARATÓN COSTA DE ALMERÍA  DONE  13 h 38 m  pos. 197/251 Gral.

2018 MAR    TANDIL ADVENTURE RACE   DONE       3 h 43 m     posición 62/177 Categ.

2018 JUN      6 HORAS MAR DEL PLATA           DONE       48,9 km posición 5/7 Categ.

2018 SEP       TOR DES GEANTS, ITALIA           DNF



¡LO QUE VIENE!

2018 NOV     24 HORAS ICARUS FLORIDA ULTRAFEST, USA    REGISTERED!!

2019 MAR    TANDIL ADVENTURE RACE, BUENOS AIRES        REGISTERED!! 

2019 JUN      COMRADES UP RUN, SOUTH AFRICA      REGISTERED!!    The Revenge!!   

Tor Des Geants

El Tor es impiadoso con la cabeza del corredor (y con su cuerpo).



Muy difícil de antemano saber qué sucederá cuando nos anotamos para participar del Tor.

Este año fuimos 7 argentinos los que nos animamos a enfrentar el desafío. Entre 900 corredores de 72 países.



¿Lo subestimé? Probablemente sí. ¿Fue esto un error? No lo creo, y ya habrá tiempo de explicarlo.

El Tor es una carrera de 330 km por el Valle de Aosta, Italia. Tiene oficialmente 24.000 m D+ y barreras horarias intermedias a las cuales es necesario llegar para no quedar afuera. La última barrera, en la llegada, sucede a las 150 horas.

Es non-stop, y cada corredor debe elegir su estrategia. Se puede dormir en las Bases Vida y en los Refugios. Está prohibido dormir fuera de estas dos alternativas.

Además, en las Bases Vida, el corredor puede comer abundantemente. En los Refugios hay también comida, pero más liviana.

Cada aproximadamente 10 km hay puestos de avituallamiento, en donde reponer líquidos y comida, como frutas, quesos y galletitas.

Podemos dividir la competencia en 7 segmentos, desde la Largada, las 6 Bases Vida existentes y la Llegada.



La Previa

Teniendo en cuenta que cada 10 km tenemos avituallamientos para reponer líquidos y comer algo, la estrategia para la mochila fue llevar los artículos mandatorios y muy poco más. La idea es salir con poco peso, y comparando mi mochila con las de otros corredores, el objetivo se cumplió.







Lo marcado en amarillo es el material obligatorio.

Con 3 kg (sin agua), salgo bien liviano a enfrentar los 330 km.

Unos días antes de salir a Italia, nos encontramos con Sergio Moya y Francisco "Pachi" Somoza, a tomar algo y conversar sobre la carrera.

Sergio corrió el año pasado, sin lograr terminarla, y Pachi será uno de los 7 argentinos que participará en 2018.

Respecto al plan, me armo un machete basado en los tiempos que obtuvo Gustavo Compagnoli, el único argentino que terminó la carrera el año pasado.

Llegada a Courmayeur y Acreditación

Nos hospedamos con Pachi en el mismo hotel: Notre Dame du Mont Blanc. Aunque algo apartado del Centro, es una muy buena opción por costo y amabilidad de los anfitriones.

Giovanni y María, unos genios! Gracias a Sergio por la recomendación!





Lo que más me preocupa en esta carrera es la falta de sueño. Un promedio de sueño diario de los corredores que terminan el Tor es aproximadamente 2 horas. Esto significa que se torna fundamental conciliar el sueño rápido para aprovechar ese período tan corto. Normalmente me cuesta conciliar el sueño cuando siento la presión de tener que dormirme rápido. Por otro lado, prefiero no tomar medicamentos que ayuden en este sentido.

Me encuentro con otros 3 corredores argentinos paseando por el pueblo: Bob, Guille y el Tula. A Bob lo conozco de la época del kilómetro.com.

Jueves 6/Sep por la noche, logro dormir 7 horas.

Viernes 7/Sep duermo unas 3 horas. El resto me desvelo, sin poder conciliar el sueño. No es un buen indicio.



Sábado 8/Sep es la Acreditación, y luego Pasta Party. La organización no es muy eficiente a la hora de acreditar a los corredores. Dos horas de cola. Es necesario mostrar parte del equipamiento mandatorio, y además, que todo entre en la mochila.

A Pachi le faltan pilas de respuesto, y yo llevaba algunas de más. Se las presto. Pasamos este trámite fácilmente.



Carrera

Domingo 9/Sep. Desayunamos con Pachi. Me presta un poco de Hipoglós y nos vamos hacia la largada.



A las 12:00 largamos. Nos deseamos suerte los 5 argentinos. Con Pachi decidimos hacer cada uno su carrera, y así, al propio ritmo, comenzamos esta aventura.



Segmento 1. Courmayeur a Valgrisenche. 50 km. 3900 D+

Voy a un ritmo muy tranquilo. Cuidando la máquina, especialmente cuádriceps y tobillos.

En la próxima tabla y las que siguen, se ven mis pasos por los diferentes checkpoints.
STARTSUN 12:00
LA THUILESUN 16:20
RIF. DEFFEYESSUN 19:06
VALGRISENCHE INMON 02:45
Llevo 1,5 h de diferencia adicional respecto al plan. El hecho de ir con extrema precaución y a un paso conservador, sumó minutos que realmente son preciosos en esta carrera.

En una parte de la carrera me saluda Tobías, el sexto argentino, quien me identifica ya que llevo un buff con nuestra bandera, en la cabeza. Finalmente al que nunca vi fue al cordobés Matías.

Muy bien los avituallamientos. Vengo cumpliendo al detalle la alimentación e hidratación, según lo planificado.

En la Base Vida, tomo el bolso que la organización va moviendo en compás con el corredor. En este bolso uno puede colocar lo que desee y lo encontrará al llegar a cada Base Vida.

Me alimento bien, pasta, arroz, queso, pan.

Voy al lugar donde están las camas. Me higienizo perfectamente los piés, e intento dormir. Pongo el despertador para dentro de 45 minutos.

Me acuesto, y no logro conciliar el sueño. Pero descanso las piernas y no me preocupé demasiado. Pero claro, van dos noches con 3 horas de sueño totales. Muy poco.

¿Disfruté este primer día? Casi nada. Los paisajes del Valle de Aosta, con sus cols viniéndose encima, el ambiente de la carrera, todos puntos positivos. Pero lo trabado de la carrera, casi sin poder correr, trails estrechos en donde contínuamente hay que molestar al corredor que se está sobrepasando, los puntos negativos. 3900 m de desnivel, en 14 horas es también un parámetro importante que muestra la dificultad de este día.

Segmento 2. Valgrisenche a Cogne. 56 km. 4650 D+

Hoy odié la carrera, me odié a mí mismo, odié estar ahí, y muy especialmente a los que idearon el circuito de este día. Imposible correr. Sólo subidas y bajadas con una inclinación tal, que la velocidad promedio debió estar cercana a 2,5 km/h. 

La comida no digerida de la noche anterior hizo estragos en mi estómago. A la media hora de comenzada esta etapa aparecen las náuseas y todo mi plan de alimentación se va al tacho. Ya no puedo comer ni tomar.

En un momento de la noche, me duele la zona de los riñones. Fuerzo beber agua, y de a poco cede el dolor. Siento necesidad de orinar. Me preocupo mucho al notar la extrema densidad del líquido, y su color oscuro, muy oscuro. Hasta me pareció ver como si se separara el fluido, como cuando se quiere mezclar vinagre y aceite. Aumenta la preocupación, y también la frecuencia con que fuerzo el ingreso de agua al cuerpo.
VALGRISENCHE OUTMON 04:20
RHEMESMON 09:41
EAUX ROUSSESMON 16:35
RIF. SELLATUE 00:56
COGNE INTUE 03:37
Subimos a 3 cols: uno a 2800 m, el otro a 3000 m y coronando todo, la subida al Col Loson, de 3300 m. ¿Disfruté este segundo día? Mejor no respondo. Un parto.

Despúes de 39 horas de marcha continua, cambio las dos pilas AAA de mi Foretrex 601. Una masa este dispositivo!



En este tipo de terreno, se nota mucho la diferencia de quienes entrenan en montaña y quienes lo hacemos en las llanas calles de Buenos Aires.

Finalmente llego a Cogne, muy preocupado por la falta de alimentación e hidratación. La performance por este malestar estomacal hizo que me retrasara 4,5 horas respecto al plan.

Lo encuentro a Pachi en la Base Vida. Había llegado 2,5 horas antes y ya estaba por salir. Le cuento lo de las náuseas y me ofrece Omeprazol. Esta vez ni lo dudé, y acepté esperanzado que la droga ayudase a mi mejoría.

Tomo un caldo, una pastilla de Omeprazol, me higienizo los piés, y me voy a dormir. pongo el despertador para dentro de 45 minutos. Apoyo la cabeza y me duermo profunda e instantáneamente.

A la hora me despierto, y noto que nunca había activado el despertador. Ordeno todo rápido, tomo otra cápsula de gastroprotector y salgo al próximo segmento.

Ya hemos hecho 8500 m de D+ en dos segmentos. Sólo espero ahora que se normalice mi función digestiva.

Segmento 3. Cogne a Donnas. 45 km. 2300 D+
COGNE OUTTUE 05:00
CHAMPORCHERTUE 15:58
DONNAS INTUE 21:28
Salgo a las 05:00 de la mañana, sólo envío líquidos al estómago, ya que las náuseas permanecen.

Pero al mediodía, ya me siento mucho mejor, le mando una oración a San Pachi por las pastillas, y comienzo por primera vez a disfrutar la carrera.

Esta etapa es como un día del Cruce de los Andes, pero de 45 km en vez de los acostumbrados 30. Se puede correr bastante, cruzamos bosques y gran parte es en bajada.

En algunos tramos siento mucho sueño. La primera vez que me pasa en carreras. Paro, me siento o acuesto en alguna roca, cierro los ojos y dormito unos 15 minutos. Esto lo hice 2 veces en este segmento.

El atardecer hace su aparición, y con él, sombras y objetos inanimados empiezan a cobrar vida alrededor mío. Algunos los llaman alucinaciones, narcolepsia, o sencillamente, ilusiones.

Rocas, árboles, maderas y plantas, son combinados por mi cerebro, formando figuras humanas en movimiento, autos inmensos con luces potentes y hasta naves espaciales.

El rompecabezas posee partes en diferentes planos y distancias. Veo entonces un mono gigante formado por rocas a lo lejos que abre su boca, que son plantas situadas más cerca mío. Al ir acercándome, las rocas se mueven diferente que las plantas, y el efecto es el de una gran boca que se abre mientas me acerco. Al estar lo suficientemente cerca, toda la ilusión desaparece, y tal cuento de Cenicienta cuando daban las 12, las rocas se vuelven rocas y las plantas son indudablemente plantas al pasar cerca mío.

Entonces calculo las horas que llevo de vigilia, y las de sueño a este momento:

60 horas despierto, con 1,5 horas de sueño total. Esto me preocupa mucho, y ya comienzan a aparecer síntomas de esa situación.

Sigo cuidando el físico y llego el martes a la noche a la tercera Base Vida.

De todas maneras no logro recuperar el tiempo perdido el lunes, y la diferencia con el plan es ya de 5 horas.

Bob deja la carrera en la primera Base Vida, el lunes. Los otros 6 argentinos seguimos en carrera, aunque Guille y el Tula están algo quemados, ya que salieron muy fuerte el primer día y ahora sus cuerpos les están pasando factura.

Pachi llega a Donnas 2 horas antes que yo.

Segmento 4. Donnas a Gressoney 55 km. 3750 D+

Estoy entusiasmado, puedo comer un buen plato de pastas, quesos y pan aquí. También me doy una relajante ducha y me voy a dormir a las 22:30. Pongo, ahora sí, el despertador para dentro de 1,5 horas, Hipoglós en los piés, y me quedo profundamente dormido, instantáneamente.

Salgo de la Base Vida pasada medianoche, y me siento fuerte. Sin ampollas en los piés, y sin dolores en los cuádriceps.

El clima en general ayudó en esta edición del Tor. Domingo, lunes y martes, con sol durante las horas de día. Temperaturas frescas a la sombra y necesidad de protector solar. Unos 23 °C de promedio durante el día, calculo. A la noche, refresca. Varias veces tuve que usar la campera. Muchos cambios de pieles, con lo cual una mochila cómoda para poner y sacar elementos es importante. En mi caso, la mochila elegida fue algo incómoda en este sentido.
DONNAS OUTWED 00:18
LA SASSAWED 04:24
RIF. BARMAWED 11:31
NIELWED 18:35
GRESSONEY INWED 23:52
Las ilusiones me siguen acompañando. Ahora, además comienzo a ver a personajes famosos que aparecen dibujados en el piso del trail. Así, las manchas de humedad, piedras, leños, sobre el trail van dando forma a las caras de Einstein, Stalin tomando un helado, el Gato con Botas peleando con el ratón Mickey, Dios en la forma de Jesús, el Diablo, personajes que no logro identificar porque se esconden detrás de un velo o bufanda, e infinitas formas más que me mantienen entretenido hasta que aparecen los primeros rayos de sol.

Al mediodía debo llegar al refugio Barma, y sin dudarlo decido dormir una hora allí. El sueño me vence. Una muy desagradable sensación, y peligrosa por cierto. Hay momentos en que el trail nos lleva al borde de precipicios, y es necesario mantener una atención extrema para evitar cualquier accidente.

Hoy más nublado. Una sola piel técnica fue suficiente.

Llego, como algo y pido una cama. Me la asignan y antes de apoyar la cabeza en la almohada, mi conciencia ya estaba apagada.

A la hora, me levanto y voy a la sala principal del refugio. Grande fue mi asombro cuando lo veo a Pachi.

"Qué hacés, Pachi! Ya te hacía en la próxima base vida!", le digo.

Charlamos un rato y salimos del refugio juntos.

El camino se hace estrecho, y yo voy delante. Parte de las consecuencias de tener poco sueño fue que por la mañana de hoy, en una de muchas caídas que tuve, rompí parcialmente un bastón. Por otra parte, mis zapatillas Asics Kahana, que hasta ahora me habían dado excelente resultado, no están al nivel de un Tor. Se están destruyendo de a poco.

Me caigo un par de veces, y Pachi me pasa, pensando que mis caídas tenían que ver con intentar apurar el paso, por estar liderando. Como ya estaba hablado, cada uno a su ritmo, focalizado en su propia carrera.

Lo que ocurrió es que el ritmo en ese momento era parejo. Yo seguí al mío, pero resultaba que iba pegado a Pachi. Así seguimos durante unas 5 horas, pasando por el Col della Vecchia.

"En Niel hay un corte, deberíamos llegar para las 18:30", dice Pachi.

Son las 16:30. Interpreto que el corte es a esa hora, y tomo el liderazgo, yendo a un paso rápido para asegurar llegar a esa hora.

"Che, Tordo, aflojá un poco. Hay que cuidar la máquina", esboza mi amigo. No lo entendí en ese momento, aflojar significaría no llegar a la hora señalada.

Seguimos a un paso rápido, hasta que Pachi se da cuenta de la confusión y me dice: "Mirá, el corte en Niel es a las 21:30. Estaría bueno llegar 3 horas antes para mantener un colchón, pero no hace falta matarnos". Nos reímos, y seguimos con más tranquilidad, aclarado el punto.

Llegamos a Niel a las 18:35.

A partir de ahí, sigue un ascenso de 800 m hacia la cima del Col Lasoney.

Me sigo cayendo mucho, y mi cerebro cada vez funciona peor. No tengo energías ahora. Pachi toma el liderazgo, y como un tractor me va tirando hacia arriba.

Lo sigo sin perder el ritmo. Cada tanto aparece algún corredor atrás mío al cual debemos dejarle paso. En un punto, ya no lo hicimos más, y tampoco los que se acumulaban detrás nuestro pedían pasar. Así llegamos arriba, con Pachi de maquinista de un tren de unos 10 corredores.

Ahora sólo resta la bajada a Gressoney. ¿Sólo? Ja, ja!

Con un bastón casi inservible, zapatillas que vienen perdiendo la suela, la lluvia y las piedras y lajas resbaladizas, los kilómetros no pasaban y mis heridas de guerra sí avanzaban. Golpes por caídas en mis piernas, brazos y caderas enmarcaron esos 7 kilómetros finales de esta etapa.

Llegamos a Gressoney casi a medianoche. El corte para salir de aquí es a las 03:00.

Como bien, me higienizo los piés y pongo el despertador para la 01:30. No lo escucho y sigo durmiendo profundamente. 02:30 me despiertan de la organización preguntando si seguía en carrera o no. Dije que sí. Me levanté y en 15 minutos continúo al próximo segmento.

Segmento 5. Gressoney a Valtournenche 33 km. 3420 D+
GRESSONEY OUTTHU 02:41
CHAMPOLUCTHU 11:46
VALTOURNENCHE IN
En este segmento se encaran dos coles. Nos encontramos con Pachi y Matías justo antes del ascenso al primero. Nos deseamos suerte y cada uno sigue a su ritmo.

Hago cuentas: van 96 horas de vigilia, de las cuales he dormido menos de 5.

Estoy débil, y mi cerebro no está bien por la falta de sueño. Sigo a un ritmo lento hasta el Refugio Alpenzu, justo antes de la cima del Col Pinter. Otra vez nos encontramos con Pachi. Me sugiere pedir un Capuccino. Tomo uno, y luego otro. Ya tengo decidido parar mi carrera en Champoluc. Al ritmo que mi cuerpo podía seguir, iba a llegar para dormir sólo una hora más. Esto ya es insostenible y el riesgo de accidente por falta de sueño aumenta cada vez más.

Nos enteramos que en Gressoney abandonaron la competencia Guille y el Tula, y nos apenamos por ellos.

Indirectamente le digo a Pachi que hasta aquí llegué, y con su entusiasmo me dice que nos veríamos en Courmayeur. Sale del refugio. Termino mi café y también sigo.

En el camino me caigo varias veces, y rompo otro bastón. Ya estaba muy claro que el deterioro por falta de sueño era avanzado y que lo más prudente era parar en el próximo puesto.

Así es como al llegar a Champoluc comunico a la organización que no seguiría en carrera.

Fueron oficialmente 222 km, 20.276 m D+, 96 horas de carrera. Dos tercios del Tor...

Pensamientos finales

Hasta ahora, en toda mi carrera de corredor, desde 1991, nunca había encontrado el límite. Justamente eso es lo que estaba buscando, debido a ello, el tener que abandonar esta carrera no me provoca angustia, aunque sí debo admitir que aflora un sentimiento de derrota. 

Hasta ahora, mi método y balance de tiempo y dedicación para correr fueron suficientes para vencer en todas las carreras. El único DNF anterior fue la segunda vez que intenté Comrades, pero fue un tema estomacal estrictamente.

El Tor me mostró que con dicho método y dedicación, no era suficiente para vencerlo. Busco humildad para aceptar esa situación y entender que si en el futuro quiero vencer al Tor, deberé hacer cosas diferentes. Hoy me imagino tres:

- Aumentar los días de gimnasio (pasar a 3 veces por semana)
- Aumentar el volumen de cuestas (¿escaleras?)
- Cambiar los hábitos nutricionales

Un plan que mantenga el volumen total de horas de entrenamiento, pero incorpore lo anterior es algo que estoy dispuesto a probar para extirpar esta espina que hoy llevo, por no haber podido llegar al arco de meta; aunque levantando la vara como me gusta hacerlo, siempre era una posibilidad cierta, y que esta vez se dio.

Siempre soy agradecido por poder hacer esto que me gusta y por lo cual tengo pasión. Agradezco también a todos, los que de una manera u otra están ahí, armando esa comunidad tan importante de soporte y afectos. A mi familia (Caro, Celi, Nico), a mi mamá, y amigos, va dedicada esta experiencia en donde el límite finalmente aparececió.

Especial reconocimiento a los colegas que hicieron un seguimiento al detalle de la carrera (Rodri, Sergio M., Bernardo, Fede, Claudio, Sergio Z.) Capos!

Mis felicitaciones a los 3 argentinos que sí lograron cumplir la proeza de volver a Courmayeur y pasar por ese arco de llegada: mi amigazo Pachi, Tobías y Matías. Abrazo de llegada para los tres!



Como siempre, aprovechando el viaje, escapadita a Madrid a ver a mis amigos del alma. Esta vez, con un invaluable asadito argentino en casa de Peinchi.

lunes, 18 de junio de 2018

6 Horas Mar del Plata

Sentimientos encontrados luego de terminar esta carrera.



Está claro que correr en pista no es algo que me motive demasiado, y esa falta de motivación normalmente trae consigo resultados que se apartan de lo esperado.

Habiendo terminado mis maratones, cada vez que me lo propuse, a una velocidad promedio por encima de los 9 km/h, mi expectativa aquí era hacer a lo sumo 54 km.

Aunque el objetivo que coloqué en Training Peaks fue de 50 km.

Fuimos con Caro y los chicos a Mar del Plata, y pasamos un excelente fin de semana en familia.



El sábado, día de la carrera y del partido de Argentina contra Islandia en el Mundial 2018, amaneció muy frío.

-2°C de sensación términa y 2°C de temperatura real.

Largamos pasadas las 08:00 de la mañana, y aunque no pasé frío mientras corría, sí lo sufrí antes de comenzar a correr y al finalizar la carrera.



Comienzo tranquilo, y noto que manteniendo unas 145 ppm, voy a un ritmo de 9,4 km/h. Bien. Alrededor de 2' 30'' la vuelta.

Cada unos 20' debo parar a vaciar la vejiga. Bien hidratado, y el frío sumado a la cafeína que tomé antes de comenzar, seguramente influyen en esa necesidad. 12 paradas durante las 6 horas, que implicaron alrededor de 10 minutos, o sea aproximadamente 4 vueltas menos.

Las primeras vueltas las corro junto a Gustavo, a quien conozco desde la época del kilómetro.com, y con quien coincidimos también en las 24 horas de La Plata.



La segunda hora la hago a 142 ppm de promedio, y la velocidad baja a 9,2 km/h. Poco más de 18 km adentro.

Las próximas dos horas y media ingreso en un estado apático, falto de motivación. Veo que la velocidad promedio va bajando y mis piernas no quieren apurar. De aire y pulsaciones vengo perfecto. Demasiado bien como para no apurar un poco. En esta parte de la carrera, tardo alrededor de 3 minutos por vuelta.

Como por primera vez banana y papas fritas que proveé la organización. Creo que me faltaron calorías. Estuve bien de hidratación y el estómago perfecto, pero haber agregado un poco más de carbohidratos a partir de la segunda hora hubiese ayudado.

Y entrados los últimos 90 minutos de carrera, llegan Caro, Celi y Nico, y la adrenalina comienza a fluir.

Apuro el ritmo y llevo a 150 ppm, que logro mantener hasta terminar la carrera a las 6 horas exactas. En esta última hora y media, vuelvo al promedio de 2 minutos y medio por vuelta.

La organización, liderada por Manuel, excelente. Todo muy bien.

























Finalmente fueron 122 vueltas, 48,9 km oficiales. Algo lejos de lo que quería obtener, pero feliz de haber podido correr sin molestias y sin parar durante 6 horas.

La última vuelta la hice en 1 minuto 59 segundos! Sprint final!

miércoles, 21 de marzo de 2018

Tandil Adventure Race 2018


7° año consecutivo que participo en esta carrera.

Desde el año pasado le han agregado un par de kilómetros más al recorrido, con lo cual el objetivo de hacerla en menos de 3 horas 30 minutos se ha alejado un poco.

Viajamos con Caro y Celi el viernes. Nico se quedó en Buenos Aires ya que asistirá al recital de Lollapalooza en el Hipódromo de San Isidro.



Carlitos y Paty se han anotado, pero al final Carli no pudo viajar.

Pronostican lluvia para el domingo. Será la primera vez que me tocan precipitaciones en Tandil. Interesante para el último tramo especialmente, en donde se transita por mucha roca.

Ya conozco mucho el recorrido, así que voy regulando todo el tiempo, de manera de no sobre-exigir la máquina.

Al comienzo, la subida a lo largo de 800 metros puede ser pesada si no se regula. Los últimos metros siempre encuentran corredores que caminan porque no han manejado bien la exigencia.

La lluvia hizo su presencia durante los minutos previos, pero luego paró y ya no cayó agua en todo el recorrido. Incluso en la última parte, las piedras ya estaban secas. Sí hubo bastante viento y algunas ráfagas fuertes en la parte alta de las sierras.

Sí hubo algunos sectores con barro, pero era cuestión de ir con el paso firme y tranquilo.



Disfruté como siempre mucho la carrera, sin exigirme demasiado, aunque al final pisé un poco el acelerador.

En especial me gustó el tramo que va desde la segunda subida a la tercera. Veníamos por el sendero angosto, cerrado y relativamente llano en fila a un buen ritmo con otros corredores.

Muy bien la organización. Los Boys Scouts de Tandil estuvieron en la acreditación y en sectores de la carrera. Muy buena onda y eficiencia. Sin colas en la acreditación. Los puestos de hidratación, con agua, Gatorade, bananas y naranjas, perfectos. Todo muy bien.

Hice una carrera sólida, y me sentí bien todo el tiempo.

El objetivo eran 3 horas 40 minutos.

Terminé en 3 horas 43 minutos, o sea 5 minutos menos que el año pasado.

Como siempre, correr en estas Sierras, un placer!


miércoles, 13 de diciembre de 2017

Ultra Maratón Costa de Almería

Aprovecho un viaje laboral para despuntar el vicio de una carrerita por el Viejo Continente y visitar amigos.


Busco en el calendario que publica Run Ultra y encuentro esta carrera en la zona de Andalucía, en España.

La página clasifica a las ultras con las siguientes leyendas, en base a su dificultad, de menor a mayor: Beginner - Intermediate - Advanced - Expert - Brutal



Ultra Maratón Costa de Almería es mostrada como Brutal. Interesante!



Son 85 km, los cuales hay que hacerlos en menos de 15 horas. Está publicado el perfil, que muestra un DVA de +2200m. Desafiante, pero a priori, no parece tan brutal... Veremos!

Termino mi trabajo en Portugal el jueves, y el viernes vuelo a Almería. Hace frío en Europa, pero en esta zona de España el clima es más cálido durante el medio día. Se esperan temperaturas de unos 16 grados durante el día. Sin lluvias. Bien!

La zona es muy pintoresca. Combina la montaña y las costas del Mediterráneo.

La prueba pasa por famosas localizaciones inmortalizadas en cientos de films de todas las épocas. Clásicos como “Lawrence de Arabia”, “Patton”, éxitos como “Indiana Jones y la Última Cruzada”, “Connan” o “El Barón de Munchaussen” fueron filmados en esta región.

Retiro de dorsales y charla técnica el viernes.



El gran desafío parece ser llegar al primer punto de corte, que está a los 52 km y dan 8,5 horas. El tema es que casi todo el desnivel de la carrera está concentrado en este tramo.

Me alojo en el Hotel Barceló Cabo de Gata, el cual está a 200 metros de la llegada y del lugar desde donde salen los ómnibus a la largada.

Sábado 05:30 tomo el transporte que provee la organización. Llegamos a las 06:00 horas al arco desde donde partirá la carrera.

Hace frío. Llevo dos pieles que mantendré hasta que el sol se asome luego de dos horas de carrera.



A las 07:00 hs comienza la aventura!

La velocidad inicial de casi todos es muy alta. No detecté a ningún otro extranjero. Todos los participantes son de la zona, o españoles de otras regiones, como Cataluña. Hay varios de Barcelona.

Somos unos 300 corredores, y ya casi desde el comienzo me quedo en el grupo de atrás.

Apuro el ritmo ya que intuyo que para llegar al primer corte, ir demasiado cómodo sería riesgoso.

Fue una buena decisión. Mis pulsaciones están en 160 ppm, lo cual es alto, pero haber encarado esta primera parte más lenta, hubiera significado quedar fuera de competencia en el kilómetro 52.

Muy pintorescas vistas de la costa y montañas cuando aparece el sol. El terreno es duro y las bajadas ponen mucho stress en los piés y músculos de las piernas.



Voy corriendo junto a un pelotón de 6, con quienes vamos intercambiando posiciones, ya que algunos suben más rápido y luego los paso en las bajadas. Otros, más lentos que yo en las subidas, pero bajan con muy buena técnica.

Voy calculando los tiempos, y veo que llegaré al corte alrededor de las 15:00 hs. O sea, media hora de margen. Pero claro, la incertidumbre está, ya que no conozco el circuito, y no sé si podré mantener la velocidad que usé para la estimación.



A partir del kilómetro 10 bajo las pulsaciones a 150, y mantengo este esfuerzo hasta llegar al puesto de corte en el kilómetro 52.

A las 15:00 llego al puesto de corte. 30 minutos de margen.

Ahora tengo 4 horas para hacer 20 kilómetros hasta el próximo corte en el kilómetro 72.

Mi cuerpo, acusa el desgaste de la primera parte. Salgo del puesto con la tranquilidad de haber vencido el primer obstáculo importante. A un ritmo de 5 km/h llegaría justo al próximo corte. Todavía queda un par de subidas. Voy a un trote suave con el cual no debería tener problemas en llegar. La subida es poco empinada, pero larga. No puedo correr. La velocidad promedio que traía hasta el momento, baja. Tendré que apurar para llegar al próximo corte sin problemas. La hora de corte: 19:00 hs. Empiezo a entender lo de brutal... Va a haber varios corredores fuera de carrera en los cortes horarios.

Calculo que efectivamente una docena de competidores deben haber quedado varados en el corte anterior. Ahora somos pocos los que seguimos en carrera en este grupo de atrás.

Vamos charlando con los eventuales compañeros de ruta. Giusep, que también ha corrido el UTMB, además de un pendiente en mi lista: La Diagonale des Fous. Me pregunta sobre la Marathon des Sables que es su próximo objetivo. Tiene 67 años.

A las 11 horas de carrera muere la batería de mi Forerunner 235. Pero llevo además el imbatible Foretrex 410, que aún muestra las 4 líneas de carga intactas.

Estoy participando de una competencia de pasos en Nokia, y también llevo conmigo un Nokia GO que cuenta los pasos. Ya van 100.000 (cien mil), jajaja!!



A las 18:38 llego al km 72 y alcanzo con 20 minutos de margen la segunda barrera horaria. Estoy contento, pero agotado. Ahora sí, la carrera no se me escapa. Tengo 3 horas para hacer los últimos 10 kilómetros, con lo cual el último corte en la llegada es un formalismo, casi.

Tengo ganas de caminar hasta la meta, pero ya es de noche y las ansias de cruzar esa línea, definitivamente pueden más. Camino 200 metros y corro 800. Así van pasando los kilómetros. Veo las luces de Almería que resplandecen en la noche cerrada. Avanzo, pero las luces parecen no acercarse. A este ritmo vengo tranquilo y lo mantengo controlando la ansiedad de querer terminar rápido.

Uso en esta carrera una estrategia de hidratación que me resultó muy buena en el maratón de Buenos Aires y repito aquí.

Llevo dos botellas de 750 cm3. Una cargada con 480 gramos de Tailwind (Glucose, Sucrose, Sodium Citrate, Sea Salt, Citric Acid, Organic Flavour, Potassium Chloride, Calcium Carbonate, Magnesium Citrate). Gracias Rodri Gerardin por este dato!!

Cada 30 gramos del polvo aportan 100 kcal. Hay 7 puestos de hidratación. A la salida y en cada puesto paso 60 gramos a la botella vacía y la lleno de agua. Me aseguro de llegar a cada puesto con la botella vacía.

De esta manera bebí 6 litros de agua y consumí 1600 kcal durante la competencia. Complementé esto con algunos gummy bears y un waffle de miel. Mi estómago estuvo feliz toda la carrera!

Finalmente las luces sí están cerca, y en un tiempo final de 13 horas 38 minutos, llego a Retamar, pueblito cerca de Almería.



El primero en llegar tardó 07 horas 18 minutos. Con lo cual mi performance relativa estuvo dentro de los parámetros habituales para mí. En el orden del doble de tiempo que el ganador. En este evento, han sido pocos los corredores, y el nivel muy alto.

Hubo según la clasificación oficial, 251 competidores en la línea de partida.
38 DNF

Muy feliz y agradecido por este nuevo desafío superado!

El domingo, qué mejor forma de celebrar estar vivo, que un encuentro con amigos del alma. Argentinos en España y Francia. Amistad que perdura desde hace más de 35 años...



miércoles, 18 de octubre de 2017

Maraton Internacional Buenos Aires 2017

6 años después de mi primer maratón, coincidentemente en Buenos Aires, decido participar en esta edición 2017.

Las razones que me llevaron a inscribirme fueron diversas:

- Al chusmear la página, aparecía una promoción: 100 ARS. Eso fue lo que pagué, pero al llegar a la acreditación, me dijeron que había sido un error y tuve que abonar una diferencia... Mal acá la organización.

- Estamos haciendo en el trabajo una competición. Quien sume más pasos en 4 semanas será el ganador. Prestigio dentro de la compañía y regalos marca Nokia.

- Estoy decidiendo si inscribirme o no en alguna 24 hs, para probarme otra vez de cara al Spartathlon. Hacer 42 km a un paso de 10 km/h será una buena prueba.

Con estas motivaciones, el domingo a las 06:30 de la mañana me paro en la línea de partida.



Un muy lindo circuito que pasa por muchos lugares icónicos de Buenos Aires, como el Obelisco, las canchas de Boca y River, Facultad de Derecho, Teatro Colón y Casa Rosada, entre otros.

Mi objetivo entonces es ver si puedo mantener un paso de 5 minutos 40 segundos el kilómetro. Con este paso se consigue un sub-4, o sea, terminar la carrera en menos de 4 horas.

En caso de no poder mantener ese ritmo, ver si logro 6 minutos por kilómetro, que es un buen dato para el Spartathlon.



Mi progresión para la primera mitad fue la siguiente:

km 01: 5:31   fc = 144
km 02: 5:35   fc = 155
km 03: 5:34   fc = 158
km 04: 5:38   fc = 159
km 05: 5:44   fc = 160
km 06: 5:43   fc = 159
km 07: 5:45   fc = 159
km 08: 6:00   fc = 160
km 09: 5:54   fc = 157
km 10: 5:45   fc = 158   58 min 08 seg
km 11: 5:55   fc = 155
km 12: 5:46   fc = 155
km 13: 6:07   fc = 155
km 14: 5:49   fc = 150
km 15: 6:05   fc = 151
km 16: 6:28   fc = 145
km 17: 6:24   fc = 149
km 18: 6:25   fc = 149
km 19: 6:17   fc = 147
km 20: 6:41   fc = 146
km 21: 7:03   fc = 143   2 h 08 min

El primer objetivo lo doy de baja al kilómetro 7, ya que aunque vengo bien con el ritmo, la frecuencia cardíaca está alrededor de 160. Prefiero bajar el ritmo a 155 para no terminar arruinado.

Muy buenas sensaciones hasta el kilómetro 15. Desde el barrio de Núñez, desde donde largamos, hasta Barracas, un placer. Disfrutando muchísimo el evento. Alrededor de 8.000 corredores, en un día inmejorable para correr.

A partir de allí comienza a molestarme una contractura que traigo desde hace unas semanas, en el gemelo izquierdo.


Intento disminuir la molestia, que nunca fue dolor, pisando diferente y cambiando el ritmo, pero sin suerte. Para evitar que el problema se agravara, disminuyo la velocidad hasta un punto en donde no avanza el problema, y me mantengo así hasta terminar.

Feliz por haber terminado. Feliz porque la lesión no se agravó y la fui controlando todo el tiempo. Y con este resultado, la decisión de dejar el Spartathlon por un año más en el tintero, o tal vez dos...



lunes, 21 de agosto de 2017

Inca Trail Marathon 2017

"Run the ancient Inca Trail. Climb over three mountain passes and follow the original trail that leads into the Lost City of the Incas - Machu Picchu!"

"The Most Difficult Marathon in the World" CBS Sacramento

Selected as one of National Geographic Traveler's "50 Tours of a Lifetime" in 2013


El antiguo camino fue construido por los Incas hace más de siete siglos. Se sumerge en la selva, sube muy alto a las montañas, y al final de la ruta nos ofrece una revelación: la Ciudad en el Cielo, la Ciudad Santa del Imperio Inca: ¡Machu Picchu!

La carrera es la elegida #6 en mi lista de 25 carreras más extremas del mundo.

Luego de ser finisher en Transalpine Run, Ultra Trail du Mont Blanc, Marathon des Sables, Comrades, Jungle Marathon, ahora es el turno del Inca Trail Marathon.

La distancia es de 42,2 km

Lo extremo de esta carrera consiste en que 70% de la misma se corre por sobre los 3000 msnm.

A los 23 km se alcanza la altura máxima de 4200 msnm.

Este factor, sumado a que el Camino del Inca es casi en su totalidad de piedra, le otorga una dificultad muy considerable y una inmensa exigencia para el cuerpo.

Andes Adventures es quien organiza el evento, de la mano de Devy, su creador.

Intentar correr a semejante altura, sin pasar por un período de acostumbramiento, sería sinónimo de alta probabilidad de fracaso. Con lo cual, la aventura contempla días de aclimatación, visitando esta espectacular región y haciendo corridas diarias de unos 6 km, en altitudes por sobre los 3000 metros.

Mi médico de cabecera me receta acetazolamida. Pero decido no tomar esa medicación, ya que tenemos varios días para acostumbrar el organismo a la altura.

Jueves 3 Ago
Vuelo a Lima. Noche en hotel frente al aeropuerto.

Viernes 4 Ago
Vuelo a Cusco. La ciudad está a 3800 metros. Aquí comienza la aclimatación. Dolor de cabeza leve, que se va con un comprimido de ibuprofeno.



Muy llamativo el canasto con que nos reciben en el aeropuerto. Hojas de coca gratis. En todos estos días tomo mucho té de coca. No produce en mí efectos extraños, pero sí ayuda con los dolores de cabeza.



Hago un primer paseo por Cusco y descubro algunas de sus Plazas.

Sábado 5 Ago
A la mañana hacemos un paseo guiado (Abelardo) por Cusco.
Hoy me siento raro, pero sin síntomas importantes. Aunque debo tomar dos ibuprofenos (uno a la mañana y otro a la tarde) para contrarrestar el dolor de cabeza.



Domingo 6 Ago
Hacemos la primera corridita, desde las afueras de la ciudad hasta Cusco. Unos 6 kilómetros. Dolieron un poco los cuádriceps. Pura bajada y sobre terreno rocoso. Me siento muy bien hoy.

Briefing de 2 horas, con Pisco Sour de por medio. Súper entretenido!



Lunes 7 Ago
Nos dirigimos a Yucay.
Corremos otros 6 kilómetros a la mañana, desde el Río Urubamba hasta Maras. Todo por arriba de 3000 m. Espectacular!

A la tarde comienza un dolor de cabeza que no cede con ibuprofeno. Tomo la segunda pastilla. Sigue en aumento. Se torna agudo y comienzo a descomponerme. Tengo náuseas. Me preocupo. Voy al lobby del hotel y le comunico a los organizadores la situación. Me hacen sentar y traen oxígeno. Quince minutos con la máscara. El dolor no cede. Vuelvo a mi cuarto, tomo 250 mg de acetazolamida. No ceno y me acuesto. Duermo 12 horas corridas.

Martes 8 Ago
Me levanto nuevo! Sin dolores y súper descansado.
Recorremos Ollantaytambo. No hay corrida organizada, y salgo a hacer unos 7 km por Yucay.



Miércoles 9 Ago


Vamos al campamento en donde pernoctaremos la noche anterior a la carrera. Está situado en medio del Valle Sagrado. Para llegar allí debemos caminar unos 7 km desde Piscacucho, km 82.



A esta altura, ya hemos desarrollado la mini-comunidad del Inca Trail, entre corredores, organizadores y acompañantes.



Jueves 10 Ago. La Carrera!


Nos levantamos a las 02:00 AM. A preparar todo, desayunar y caminar a la largada, a unos 2 kilómetros del campamento.

Hace frío. Unos 7 °C. Llevo primera piel manga larga, remera, y una campera (que no usaré para correr). Calzas cortas y medias de compresión.

Excelente la idea de Devy de tener la "bolsa de emergencia", en donde tiramos el abrigo que fue necesario llevar hasta la largada, para luego recuperarlo en la llegada.

A las 04:00 AM largamos!

Estamos a 2600 m y durante los primeros 11 km ascendemos a 3600 m.

Comienzo tranquilo. Un sorbo de agua y un pretzel cada kilómetro. Tardo unas dos horas en hacer este tramo hasta el Chakrachay.

El grupo se extiende, con Carl (de Australia) y Pal (de Noruega) a la cabeza. También están adelante mío la pareja de Gran Bretaña, Liga y Nick, Qiu (de China), Lindsay (de USA) y Sergio (de México).

Vamos con las linternas, y se hace difícil asegurar los apoyos. Todo es roca no uniforme, con muchas posibilidades de lastimarse ante la menor desconcentración.

En esta parte se sube y se baja por el mismo camino, luego de hacer el check point en la parte superior. Así que mientras voy subiendo, me los cruzo a los punteros y al resto que va por delante mío y ya van de regreso.

Nos saludamos con todos.

Llego al puesto de control a 3600 msnm, me registran, y encaro el descenso.



Es importante destacar que el Camino del Inca y Machu Picchu son Patrimonio de la Humanidad. El acceso está restringido a unos 200 turistas por día, con lo cual durante gran parte de la carrera no nos encontramos con quienes caminan el sendero.

Por ese motivo también, no está permitido colocar arco de llegada, ni portar números en pecheras.

Todo el proceso es manual. Personal de la organización estratégicamente ubicado, es el responsable de registrar nuestros pasos, y finalmente, la hora de llegada.


6 kilómetros de bajada, hasta una altura de 3000 m, y a partir de allí comienza la subida brutal de 6 kilómetros hasta una altura de 4200 m. Es el Paso Warmiwañusqa ("Mujer Muerta").

Todo viene saliendo a la perfección. Estoy disfrutando la carrera, tomando fotos (no hay fotógrafo oficial) y hago cálculos sobre mi posición. Vengo en el 8° lugar, estimo.

Como muestra de la dificultad de la falta de oxígeno, cuando corro normalmente, cada kilómetro lo hago en unos 5 ó 6 minutos. Cuando camino, tardo entre 10 y 12 minutos. Durante este ascenso, para hacer uno de los kilómetros tardé 42 minutos!

La aclimatación previa fue fundamental. El cuerpo acusa la falta de oxígeno, pero estoy lejos de sufrir el temido mal de altura.

Hay puestos de hidratación cada unos 8 kilómetros.

Llevo mi mochila Ultimate Direction SJ Ultra Vest, con una botella de 750 cm3 de agua, unos 30 pretzels salados, 10 pastillas de sal, 2 waffles de miel, 6 cubos de Bloks, 6 caramelos de coca y 200 gramos de almendras.

Así como en toda esta región venden las hojas de coca para combatir el mal de altura, también venden paquetes con caramelos de coca, que no tienen nada que ver con la bebida cola...

Aproximadamente en cada tercio de la carrera hay un puesto con comida: barritas, sopa, bananas, mandarinas. En ambos paro 5 minutos, tomo un vaso de sopa y me llevo una banana y una mandarina que voy disfrutando mientras sigo.

Finalmente llego al punto más alto de la carrera. Tomo algunas fotos y sigo.




En la bajada, lo alcanzo a Qiu, de China. Lo veo bastante mal. Muy débil. Le pregunto si está bien, y ante su afirmativa, sigo.

Durante todo el ascenso lo tuve a Sergio a unos 20 metros delante.

Son 2 kilómetros de bajada hasta llegar a los 3600 m. Aquí comienza la última subida al Paso Runkurakay a 3950 m. Lo sigo viendo esporádicamente a Sergio adelante.

A las 7 horas 20 minutos llego a ese punto, y a partir de aquí, será todo (o casi) en bajada hasta Machu Picchu!

Pero lejos de poder ir rápido. Todo piedra, precipicios, y en casi todos lados escalones.

En un momento escucho un rugido grave atrás mío. Me doy vuelta y veo a un grupo de unas 15 personas, con trajes verdes y mochilas casi tan grandes como sus cuerpos, que vienen descendiendo mientras tararean un ritmo pegadizo. Es justo una bajada importante con escalones. Me pasan saltando sin frenar, un pié en cada escalón, sin parar. Son trabajadores del Camino, responsables de tareas de mantenimiento del sendero. ¡Impresionante su habilidad para bajar las escaleras! Intento adoptar ese ritmo, pero lo considero peligroso para mi falta de práctica en esa superficie. Sigo a un ritmo más conservador.

Luego el sendero se transforma en liso, y en unos minutos, los vuelvo a pasar. Muy respetuosamente se corren a un lado, al grito de "¡maratonista, maratonista!".

Faltando unos 10 kilómetros, lo alcanzo a Sergio. Nos saludamos, me dice "¡qué fuerte vienes!", me río y sigo.

Calculo que estoy 6° ahora.

Estoy feliz. Todo viene saliendo a la perfección. Buen paso, sin dolores y disfrutando la aventura.

Pasan 20 minutos y escucho a alguien que viene fuertísimo atrás mío. Es Qiu. Me pasa como tromba. Luego le preguntaría en tono de broma su tip para haberse recuperado tan bien en tan poco tiempo.

Mi Garmin muestra 38 kilómetros. Ya estoy. Aparecen unos escalones en subida que me parecen interminables. Pero al llegar arriba, me doy cuenta que estoy justo en la Puerta del Sol.

Por aquí entraban los Incas a Machu Picchu. Y desde aquí finalmente se revela ante mis ojos la Ciudad Oculta, la Ciudad Santa del Imperio Inca. Aparece resplandeciente, Machu Picchu.

Con esa sola visión, toda la aventura ya valió la pena.

Aquí sí, está lleno de turistas. Le pido a una francesa que me tome una foto, y sigo.



Es una bajada de 3 kilómetros hasta la llegada. Allí está Fredy, quien me felicita, toma nota de mi tiempo y entrega el pasaje en bus para ir al Pueblo de Machu Picchu (antes Aguas Calientes) a unos 20 minutos de la Ciudadela.

En Aguas Calientes me espera Caro. Nos fundimos en un interminable abrazo.

Resultado Oficial

1.    Pal Skyrod                    8:29:34  NORWAY
2.    Liga Keen                     9:43:15  LATVIA
       Nick Keen                     9:43:15  UK
4.    Carl Fellow                   9:45:38  AUSTRALIA
5.    Lindsay Bergman          9:50:25  USA
6.    Xiaobin Qiu                 10:28:16  CHINA
7.    Marcelo Tordomar       10:45:58  ARGENTINA
8.    Christina Haldan          10:52:20  DENMARK
9.     Sergio Huerta              11:09:21  USA
10.   Katja Lange                11:36:54  GERMANY
11.   Annika Fournais         11:56:29  DENMARK
12.   Michael Xin                12:39:36  CHINA
13.   Kevin Xin                   12:42:47  CHINA
14.  Catherine Rubinstein   12:56:10  USA
       Wendy Balthazor         12:56:10  USA
16.   Robert Stott                 15:26:25  USA
17.  Sylvia Rivera               19:20:17  USA

20 horas es el tiempo máximo que tiene esta carrera para llegar.

Adicionalmente hubo 5 corredores de USA que corrieron el circuito de 30 k:
Eduardo DeMarco - Crystal Morphis - Jay Morphis - Dan Eno - Barry Griggs

Viernes 11 Ago
Hoy el día es dedicado a visitar Machu Picchu.









Sábado 12 Ago
Volvemos a Cusco, y a la tardecita, ceremonia de premiación! Con discurso improvisado incluido!




Domingo 13 Ago
Regreso a Lima y fin de viaje.